INFECCION PERINATAL PARASITARIA
TOXOPLASMOSIS

Pruebas directas: 1. Por PCR: El DNA del T. Gondii puede verse, en líquido cerebroespinal, amniótico, lavado broncoalveolar, ocular, pleural o fluidos de la ascitis y en sangre periférica u orina. PCR: Indicado en todas las mujeres embazadas con serologías que diagnostican o sugieren alta infección aguda adquirida durante el embarazo. Especificidad y VPP 100%. Sensibilidad variable del 64 al 98,8% y VPN dependen de la EG de adquisición de la infección y es significativamente más alto para infecciones maternas entre 17 y 21 semanas de gestación. El PCR del líquido amniótico antes de semana 18 probablemente es menos fiable que pruebas hechas después de este tiempo (no se ha estudiado sistemáticamente). PCR ha revolucionado diagnóstico prenatal de toxoplasmosis congénito habilitando el diagnóstico temprano, evitando uso de más procedimientos invasivos. Debe ser considerado para cualquier recién nacido que se sospeche de tener la enfermedad congénita. 2. Histología: La visualización de trofozoitos o quistes en la placenta se considera indicador de infección congénita; sin embargo, un estudio negativo no la descarta. Deben emplearse técnicas de inmunomarcación que aumenten la sensibilidad y especificidad. 3. Aislamiento del parásito: Las técnicas de aislamiento necesitan los parásitos vivos, y así no son sensibles. Muestras de sangre, LCR, líquido amniótico y tejidos se inoculan en ratones o se siembra un cultivo de tejidos. Tarda de 4-6 semanas.
Diagnóstico de la toxoplasmosis congénita El estudio del neonato se dificulta por el pasaje transplacentario de anticuerpos maternos (Ig G) y porque las técnicas que detectan anticuerpos Ig M presentan una baja sensibilidad. Para lo cual debemos demostrar en neonatos y niños menores de 6 meses de vida: – Ig M e Ig G especificas en neonato y mamá. – Ig M o Ig A específicas solamente en neonato. – Ig M específica solo en mamá con aumento Ig G neonato. – Ig G neonato y aumento sin importar valores mamá. Según la técnica empleada, el 75% de los recién nacidos infectados presenta Ig M no reactiva por IFI y un 25% por ISAGA Ig M. Frente a títulos maternos o del recién nacido elevados se iniciará tratamiento hasta poder realizar curva serológica. Si los títulos aumentan se continuará con el tratamiento. Si los títulos descienden, probablemente se deba a pasaje de anticuerpos maternos. Niños de cualquier edad: – Si los anticuerpos Ig G específicos persisten más allá de los 7 meses de edad. – Coriorretinitis con lesiones activas o cicatrices atróficas y serología positiva (ELISA). – Alteraciones en TAC craneal compatibles con infección congénita (calcificaciones intraparenquimatosas cerebrales difusas). – Estrabismo y nistagmus desde primeros meses de vida.