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SÍNDROME DE DIFICULTAD RESPIRATORIA
EN EL RECIÉN NACIDO

Tratamiento Cuando el feto saca la cabeza se debe aspirar con una sonda enérgicamente la orofaringe. Si el paciente tiene buen apgar, nace vigoroso y con llanto fuerte, la aspiración de la orofaringe será suficiente para evitar cuadro de broncoaspiración (Se necesita asfixia para la aparición del síndrome). Si el paciente nace hipotónico y deprimido y tiene meconio muy espeso se debe intubar y tratar de aspirar lo máximo posible a través del tubo antes de ventilar. Si el meconio es succionado de la tráquea ventilar luego por 1-2 minutos y repetir el procedimiento según necesidad. Luego se le da ventilación asistida para estabilizar al paciente. Cuando se observa respiración espontánea y buena saturación se puede extubar al neonato. Después se practica lavado gástrico para retirar el meconio del estómago que es irritante y le puede producir vomito al niño. Oxigenación con FIO2 de 0.4 a 0.98 de acuerdo al compromiso del paciente. El objetivo es mantener PO2 por encima de 50 mm Hg. Los pacientes que no mejoran con las Fi02 más altas o que presentan hipertensión pulmonar necesitan UCI. Terapia respiratoria cada 4-6 horas suave para no agravar posible encefalopatía. LIV, dextrosa al 10 % sin electrolitos inicialmente para lograr diuresis de 1 ml/kg/hora. (60-80 cc /kg/día).
Antibióticos: Ampicilina 100 mg/kg/día + Amikacina 15 mg/kg/24 horas (Controversial). El uso de surfactante exógeno como rescate se puede considerar. Los lavados traqueobronquiales con solución salina o surfactante no se practican de rutina por falta de suficiente evidencia sobre la bondad del tratamiento. La dopamina ayudará a mejorar el flujo sanguíneo renal, cardíaco y mesentérico a dosis de 5 microgramos/kg/minuto en los pacientes más comprometidos. En caso de hipotensión 10-15 µg/kg/minuto.
NEUMONÍA NEONATAL Se presenta con un SDR muy similar a la membrana hialina, afecta principalmente a los prematuros. La infección con ruptura prematura de membranas (mayor de 18 horas) es la causante de este cuadro agresivo. La corioamnionitis, el trabajo de parto prematuro, fiebre materna o evidencia de infección activa en la madre forman parte del antecedente en el paciente que desarrolla la neumonía. El germen puede llegar al feto por vía sanguínea o a través del líquido amniótico contaminado por vía ascendente. Indicadores clínicos de adquisición in útero de la neumonía son el apgar menor de 5 al minuto y comienzo de los síntomas en las primeras 6 horas de vida. El germen más comúnmente implicado es el estreptococo ß hemolítico del grupo B pero cualquier contaminante del líquido amniótico puede causar el problema (Listeria,
E coli, Klebsiella, anaerobios).